En la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo detalló el tono y el contenido de su primer encuentro directo con Donald Trump y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, durante el sorteo del Mundial 2026.
“México siempre buscará una buena relación con Estados Unidos por tres razones fundamentales: somos vecinos, allá viven 40 millones de mexicanos a los que siempre defenderemos y es mejor llegar a acuerdos que confrontar”, afirmó la mandataria.
Sin embargo, dejó claro el límite innegociable: “Coordinación sin subordinación. Respeto absoluto a nuestra soberanía y a la decisión exclusiva del pueblo mexicano sobre cómo se gobierna”.
Sheinbaum destacó que, desde la toma de posesión de Trump en enero, la relación bilateral ha transitado por ese principio. En la reunión trilateral —que calificó como “un evento más deportivo que político”— se percibió cordialidad y respeto mutuo. Aunque no hubo avances concretos en la mesa privada, los tres países acordaron mantener grupos de trabajo permanentes en temas clave, especialmente comercio y el T-MEC.
“Fue una reunión muy cordial y de mucho respeto hacia México por parte del presidente Trump, algo que siempre agradeceremos porque no es personal: es el reconocimiento a lo que representa nuestro país”, subrayó.
La Presidenta cerró con un mensaje que resume la postura mexicana de aquí al 2031, año de la revisión del tratado comercial:
“Podemos no coincidir en todo, pero siempre buscaremos acuerdos con principios y con la frente en alto, defendiendo a los mexicanos dondequiera que estén”.
Con el fútbol como puente y la dignidad como brújula, México entra a la nueva etapa con Estados Unidos sin arrodillarse y con la puerta abierta al diálogo.



