El 6 de mayo conmemoramos el Día Mundial de la Salud Materna y el 10 de mayo se celebra el Día de las Madres en México
Una de cada cinco mujeres enfrenta alguna dificultad de salud mental durante el embarazo o en los primeros años de la maternidad, lo cual es esperable ante los cambios hormonales, biológicos y emocionales que incrementan su vulnerabilidad, afirmó la psicóloga Araceli Martínez Moreno, quien destacó la importancia de no romantizar esta etapa y reconocer que no siempre es fácil ni ideal, ya que también puede implicar cansancio, dudas y malestar.
“Es importante no solo quedarse con la visión romántica de la maternidad. Es algo hermoso, puede ser un regalo, pero también trae muchísima carga: cambios hormonales, modificaciones biológicas, del cuerpo, y se atraviesan distintos duelos, pero hay veces que se sienten incluso mal por atravesarlos o sentirlos, cuando es algo completamente natural”, destacó la especialista del Centro Neurológico y de Sueño.
Explicó que, al convertirse en madre, la mujer suele pasar por una especie de matricencia, pues es una etapa de la mujer en la que vive cambios fuertes como en la adolescencia: hormonales, físicos y emocionales, también en hábitos importantes, como son la alimentación, el descanso o el tiempo que empleaban para actividades como el ejercicio, la socialización o el crecimiento profesional.
Señaló que es completamente natural sentirse rebasadas, necesitar un respiro. “El dedicarse completamente al cuidado y la atención de un nuevo ser humano a veces implica no tener tiempo ni de peinarme ni de bañarme ni de comer”, apuntó. Es fundamental identificar primero y reconocer esas emociones. “Decir soy un ser humano, es normal que me sienta enojada porque no puedo terminar de comer o no me he bañado”.
La especialista recomendó hacer una pausa para reconocer y aceptar las emociones, sin culpa: es válido sentirse enojada o abrumada. Sugirió recordarse que es un proceso de adaptación, que va a pasar, y que se pueden hacer ajustes poco a poco.
La experta en Neurobiología y en Medicina del Sueño, destacó que el que sea normal no significa que tengamos que pasarla mal todo el tiempo. “Podemos identificar cuáles son las pausas que tenemos para el descanso y establecer ciertos hábitos, como una rutina de sueño calmante para la mamá y el bebé, escuchar alguna música relajante, sonidos de meditación, bajar la estimulación de luz, alejarse de las pantallas. Al pararse a darle de comer, tener una luz muy tenue para no alertarse constantemente, dejar pañales y una muda de ropita a la mano, esto es, evitar todo aquello que facilite alertarse de más”.
Martínez Moreno subrayó que es fundamental que las madres cuenten con redes de apoyo. Si la pareja o algún familiar ofrece ayuda, es importante reconocer cuándo se necesita y aceptarla. Asimismo, recomendó buscar acompañamiento en otras comunidades —como grupos de madres, amigas o foros— para recordar que no están solas.
“Una red de apoyo se conforma por diferentes personas, no necesariamente tienen que ser miembros de la familia o la pareja, sino que son aquellas personas con las que tú te sientes identificada, le tienes la confianza, le puedes confiar tus emociones y no temes a que la otra persona te pueda juzgar, señalar, evidenciar, sino que hay una comunicación completa y total, de comprensión y empatía”, afirmó.
La psicóloga Araceli Martínez aclaró que en la maternidad, como en otras etapas de la vida, hay dos opciones: aceptar lo que está pasando y quedarse con el enojo y la sensación de incomprensión hasta llegar a la victimización, o aceptar que esto está cambiando y que va a pasar, y reconocer ¿qué puedo hacer para ayudarme un poco más?
Por último, la experta sugirió que, antes de decidir ser madre o padre, se atraviese un proceso de autoconocimiento para distinguir si es un deseo propio o responde a creencias o presiones externas. También recomendó informarse sobre lo que implica la maternidad y, de ser necesario, acudir con un especialista.




