México experimenta un envejecimiento poblacional acelerado y al mismo tiempo requiere servicios de salud eficientes que atiendan enfermedades crónicas, afecciones de salud mental y otras condiciones como la obesidad sarcopénica que padecen más del 10 por ciento de personas adultas mayores en México.
A medida que envejecen, las personas suelen experimentar una disminución de la fuerza muscular, la flexibilidad, el equilibrio y la movilidad, lo que puede afectar significativamente su capacidad para realizar actividades cotidianas y mantener relaciones sociales. Entre los múltiples factores que afectan la función física de las personas mayores hay dos que adquieren la mayor relevancia en México debido a su alta prevalencia: la obesidad y la baja masa muscular.
De acuerdo a una publicación del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), la obesidad y la sarcopenia son problemas de salud que a menudo se presentan simultáneamente y se agravan entre sí. La sarcopenia se caracteriza por la pérdida progresiva de masa muscular y fuerza, mientras que la obesidad implica un aumento significativo de la grasa corporal. La obesidad sarcopénica es así una afección compleja que se caracteriza por la presencia simultánea de baja masa muscular y alta grasa corporal.
En la columna Conversaciones de Salud Pública, Aarón Salinas Rodríguez y Betty Manrique Espinoza explican que esta afección se asocia con numerosos efectos adversos para la salud, como disminución de la función física, mayor riesgo de caídas, trastornos metabólicos, menor calidad de vida, y un aumento en las alteraciones de la función cognitiva.
De acuerdo a un estudio reciente, conducido por el INSP, el 10.2% de las personas mayores de México padecen obesidad sarcopénica. Ese mismo estudio mostró que la actividad física sostenida reduce notoriamente el riesgo de padecerla a largo plazo (12 años), mientras que un mayor nivel de sedentarismo (6 o más horas al día en posición sentada) aumenta significativamente dicho riesgo. El estudio completo se puede consultar en el siguiente enlace: https://doi.org/10.1016/j.exger.2025.112752
La actividad física regular, especialmente el entrenamiento de resistencia y los ejercicios aeróbicos, puede ayudar a mantener la masa muscular y la fuerza, a la vez que reduce el exceso de grasa corporal. Sin embargo, con demasiada frecuencia se piensa erróneamente que sólo los deportes y el ejercicio de intensidad vigorosa se consideran actividad, lo que tiende a desalentar la actividad física en las personas mayores.
En particular, es recomendable que las personas mayores realicen actividad física regular mediante acciones simples que incluyen: caminar (a un ritmo regular y rápido), bailar, nadar, montar en bicicleta o subir escaleras, si es posible; levantar pesas o el uso de bandas elásticas; flexionar los brazos, hacer flexiones contra la pared, sujetar y soltar una pelota pequeña (de esponja o de tenis), y acciones de equilibrio como pararse sobre una pierna, caminar de puntillas, caminar sobre el talón y caminar hacia atrás o de lado.
Aquí el texto completo: https://insp.mx/ultimas-noticias/obesidad-sarcopenica-en-personas-mayores




