Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo declararon oficialmente un nuevo brote de ébola en la provincia de Kasai, confirmado por la OMS como una emergencia epidemiológica de alto riesgo.
En apenas unos días se han registrado 28 casos sospechosos, probables o confirmados, y 15 muertes, incluyendo a cuatro profesionales de salud. La mayoría de los casos se concentran en Boulapé, con un deceso adicional en Mweka. El índice de mortalidad provisional asciende al 53.6 %, cifra que refleja la agresividad del virus.
La respuesta internacional no tardó en llegar: la OMS desplegó equipos de intervención rápida, laboratorios móviles y materiales de protección, además de garantizar la aplicación de la vacuna Ervebo y acceso a tratamientos especializados.
Desde su primera aparición en 1976, la RDC ha sufrido 16 brotes de ébola, un recordatorio de que este virus sigue latente en reservorios animales y se ve favorecido por la debilidad de los sistemas de salud y las tensiones sociales. Cada nueva emergencia subraya la necesidad de reforzar la vigilancia epidemiológica y de empoderar a las comunidades locales en la prevención.




