Noticias
Se cumplen tres años del etiquetado de advertencia en alimentos y bebidas en México

Se cumplen tres años del etiquetado de advertencia en alimentos y bebidas en México

Resultados favorables ha tenido el etiquetado de advertencia en alimentos y bebidas, que ayer cumplió tres años de haber sido puesto en marcha en nuestro país.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el etiquetado de advertencia es aprobado por 74 por ciento de la población, siendo esto mayor en padres y madres de familia.

Asimismo, se ha observado que este sistema de octágonos negros es comprendido por la población, ya que 79 por ciento de la gente refiere entenderlo. Incluso al evaluar la comprensión en niños y niñas esta también ha sido relevante en 58 por ciento de ellos.
.
Otro de los resultados positivos ha sido la reformulación de productos con exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas trans y calorías.

Cabe destacar que este fenómeno fue observado a tan solo pocos meses de su entrada en vigor, en octubre del 2020, en donde según un autoreporte de las empresas, 56 por ciento de sus productos habían sido reformulados.

Estos resultados señalan una reducción significativa de todos los nutrimentos críticos en productos ultraprocesados después de la etiquetación frontal.

Entre los hallazgos se menciona que al menos ocho por ciento de las bebidas azucaradas disminuyeron el uso del sello de advertencia de “EXCESO DE AZÚCARES” y 14 por ciento de los cereales de caja.

En cuanto a las calorías se disminuyó en promedio 8 kcal por cada 100 g/ml en productos como bebidas azucaradas, botanas saladas y yogures. Para el caso del sodio la disminución promedio fue de 160 mg por cada 100 g/ml en cereales de caja, botanas dulces, alimentos listos para consumir como sopas y pan de caja. De igual modo, se observó una disminución de 2 g de grasa saturada.

Otro logro de la medida, es el retiro de los personajes y elementos atractivos en productos que tengan sellos de advertencia, diversos estudios han confirmado que esta estrategia de la industria influye en el consumo de estos productos en niñas y niños.

Esta medida, la tomaron como ejemplo países como Chile, Perú, Argentina entre otros.

Por ello además de los resultados mencionados, el etiquetado de advertencia mexicano fue reconocido a nivel internacional.

En septiembre del 2020, la Secretaría de Salud recibió un premio por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), debido a la aprobación del etiquetado de advertencia y las características de este.

También en noviembre del año pasado, ante las discusiones de los amparos que llegaron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en contra del etiquetado, relatores sobre el Derecho a la Alimentación y el Derecho a la Salud enviaron una carta para señalar su preocupación por los intentos de la industria de litigar en contra de esta medida, señalando que “el etiquetado frontal de advertencia en México no sólo es una solución política encomiable para fortalecer el ejercicio de los derechos humanos, sino también una práctica de buen gobierno, ya que se basó en pruebas científicas independientes y fue el resultado de una toma de decisiones pública transparente y participativa dirigida por el gobierno”.

Es importante señalar, que a tres años de la exitosa puesta en marcha del etiquetado frontal este tendrá un cambio, ya que a partir del 1 de octubre de este año entró en vigor su segunda fase, la cual considera un perfil de nutrientes o límites más estricto para el uso del sello de “EXCESO DE SODIO” (50 mg menos en comparación con la primera fase o que el contenido de sodio no supere el contenido de calorías del producto: >1mg sodio por kcal), lo que podría ayudar a que los resultados de reformulación sean aún mayores.

De igual manera este límite también fue modificado para el uso del sello de “EXCESO EN CALORÍAS” en líquidos, ya que este se colocaba cuando el producto contenía ≥ 10 kcal de azúcares añadidos por cada 100 ml, mientras que ahora se coloca con ≥ 8 kcal de azúcares añadidos por 100 ml, disminuyendo así 2 kcal de azúcares añadidos.

Tras la evidencia mostrada y los reconocimientos que el etiquetado ha recibido durante estos tres años, consideramos que esta medida debe fortalecerse como parte de las políticas adoptadas por el gobierno mexicano para tratar la obesidad y como herramienta para que consumidores y consumidoras sigan informados sobre el tipo de productos que consumen.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *